Como ser un buen jefe

honestidad

Si eres un líder, también eres un gestor de equipos. Destaca los puntos fuertes de tus colaboradores por encima de sus debilidades. Destaque lo mejor de cada persona, exprese su gratitud por el trabajo bien hecho y dé las gracias con frecuencia. La forma más fácil de ser humilde es empezar a sonreír. Sonríe a todo el mundo, nada es tan grave que deba impedirte hacerlo.

Comparte con los demás lo que quieres conseguir. Haz una sesión de intercambio de ideas sobre metas y objetivos. Explica tus intenciones de forma positiva. Recuerda que los malos jefes no saben dirigir y no ven más allá de los problemas. No lo hagas y visualiza el éxito en su lugar. Sólo pensando en positivo transmitirás una visión atractiva y motivadora a tu equipo.

A diferencia de los malos jefes, los buenos líderes escuchan a su gente. Aprenda a escuchar a los demás y muestre interés por su equipo. Pregúntales lo que piensan, averigua lo que les preocupa y conoce sus opiniones profesionales sobre los proyectos que has puesto en marcha. Conviértase en un oyente de su propio equipo y verá lo mucho que recibe a cambio.

motivación

Sabemos mucho sobre los buenos jefes, incluida la gama de comportamientos y acciones que los diferencian de los jefes medios, y especialmente de los malos. Para obtener un resumen sencillo de sus hábitos, considere esta lista de comprobación, que puede aplicar a su jefe o a usted mismo si resulta ser uno de ellos (ser su propio jefe no cuenta):

(1) Contrata a la mejor persona disponible para cada puesto, basándose en el mérito real, el talento y el potencial, en lugar de en el nepotismo, la parcialidad o los intereses políticos egoístas, dando prioridad a la sustancia sobre el estilo y teniendo en cuenta no sólo la adecuación al equipo y a la cultura, sino también el complemento (la capacidad del candidato para aportar algo nuevo a la organización con el fin de mejorar la diversidad cognitiva).

(2) Asigna racionalmente el trabajo, teniendo en cuenta las habilidades de los individuos y fomentando su potencial. Esto significa entender que la adecuación de la persona al rol no es sólo una función de las habilidades duras, sino también de las habilidades blandas; y que las personas siempre rendirán más si se les asignan tareas que sean significativas, relevantes e interesantes para ellas. Además, un buen jefe sabrá cómo hacer que los empleados se centren y cumplan con las tareas que son fundamentales para la organización.

cómo ser un buen jefe libro

Cuando uno es el jefe, quiere hacer todo lo posible para dirigir eficazmente su organización. Pero, ¿cómo puede motivar a las personas que trabajan para usted sin dejar de parecer accesible? Tanto si eres nuevo en el trabajo como si sólo quieres mejorar tu rendimiento, podemos ayudarte a desarrollar las cualidades que necesitas para ser un gran jefe.

Resumen del artículoSi quieres ser un buen jefe, involúcrate en las actividades diarias de la oficina para poder entender mejor los trabajos y las necesidades de los empleados. De paso, escucha sus opiniones y trata de poner en práctica las ideas que crees que tienen más posibilidades de éxito para que sepan que valoras sus opiniones. Para demostrarles que confías en ellos, intenta evitar la microgestión, lo que también te quitará parte de la carga de trabajo. Para obtener más consejos sobre cómo ser un mejor jefe, incluyendo cómo comunicarse mejor con sus empleados, siga leyendo.

«He tenido jefes que hacían todas estas cosas y más. Aprender a lidiar con eso es una lucha y ciertamente no quiero seguir su ejemplo. Aunque no sea el jefe, ciertamente seguiré estos ejemplos para ser un buen líder de equipo en nuestro grupo.»…» más

5 cualidades de los jefes notables

No siempre es fácil estar al mando, ya que supervisar a otros conlleva una gran presión. Y cuando se ocupa un puesto de dirección, puede ser difícil evaluar su desempeño. ¿Sus empleados responden bien a su estilo de liderazgo? Ser un buen jefe es crucial para su organización: un tercio de los empleados de una encuesta revelaron que habían abandonado un trabajo por culpa de un mal jefe, como ya informó Business Insider.

Pero no puedes ir precisamente deambulando por la oficina rogando que te digan cómo lo estás haciendo. Es mejor que organices encuestas de satisfacción de los empleados y que solicites la opinión de tus subordinados directos.También puedes echar un vistazo a estas otras señales más sutiles que indican que lo estás matando como jefe:

Tener favoritos es una gran manera de torpedear la moral de la oficina. Si dejas claro que una persona determinada es la niña de tus ojos pase lo que pase, eso sólo animará a los demás empleados a renunciar a intentar impresionarte.