Competencia de una empresa

Comunicación

Definir las competencias, capacidades y habilidades (CCS) consideradas críticas en el entorno comercial internacional de la empresa es una tarea de gestión estratégica muy importante, aunque a menudo descuidada. Sugiere una serie de competencias, capacidades y habilidades fundamentales en los negocios internacionales y, a continuación, evalúa su relevancia para determinadas categorías de productos, países y formas de negocio internacionales. Analiza tres minicasos en el contexto del modelo de empresa de Sánchez-Heene como sistema abierto, para sugerir un marco básico para el análisis de las deficiencias de las CAC en los negocios internacionales.

Competencias básicas de los empleados

Las competencias básicas son los recursos y capacidades que constituyen las ventajas estratégicas de una empresa. Una teoría moderna de gestión sostiene que una empresa debe definir, cultivar y explotar sus competencias básicas para tener éxito frente a la competencia.

Una variante del principio que ha surgido en los últimos años recomienda que los solicitantes de empleo se centren en sus competencias básicas personales para destacar entre la multitud. Estas características positivas pueden desarrollarse y enumerarse en un currículum. Algunas competencias básicas personales son la capacidad de análisis, el pensamiento creativo y la capacidad de resolución de problemas.

Una empresa de éxito ha identificado lo que puede hacer mejor que nadie, y por qué. Sus competencias básicas son el «por qué». Las competencias básicas también se conocen como capacidades básicas o competencias distintivas. Las competencias básicas dan lugar a ventajas competitivas.

El artículo señalaba el contraste entre cómo operaban las empresas en los años 80 y cómo deberían operar en los 90. El artículo afirmaba que en los 80, los directivos de las empresas eran «juzgados por su capacidad para reestructurar, desordenar y retrasar sus corporaciones. En los 90, serán juzgados por su capacidad para identificar, cultivar y explotar las competencias básicas que hacen posible el crecimiento».

Decisión

La mejor manera de reducir el riesgo en toda la cadena de suministro es identificar en qué tiene éxito una empresa o en qué es experta. Esta es la zona de competencia de una empresa. La competencia básica se define como una capacidad única que una empresa adquiere de sus fundadores o desarrolla y que no puede ser imitada fácilmente. Una empresa nunca debe externalizar sus competencias básicas ni las actividades que las sustentan. Por otro lado, la ventaja competitiva se define como la superioridad que obtiene una organización cuando puede proporcionar el mismo valor que sus competidores pero a un precio más bajo, o puede cobrar precios más altos proporcionando un mayor valor a través de la diferenciación.

Sin embargo, en el cambiante mundo actual de la cadena de suministro, la ventaja competitiva viable a largo plazo es problemática. A medida que avanza la tecnología, los líderes empresariales se han dado cuenta de que toda ventaja es temporal. El éxito competitivo depende de lo bien que se adapten una empresa y su(s) cadena(s) de suministro asociada(s) a un mercado que cambia rápidamente. Las competencias básicas y las ventajas competitivas se utilizan conjuntamente para mejorar la empresa. Las competencias básicas son las que dan a una empresa una o más ventajas competitivas, al crear y ofrecer valor a sus clientes en el campo que ha elegido. La ventaja competitiva es el resultado de la adecuación de las competencias básicas a las oportunidades. Una ventaja competitiva se desarrolla cuando dos empresas tienen una competencia básica similar y una de ellas tiene más éxito.

Competen en el trabajo

Una competencia básica es un concepto de la teoría de la gestión introducido por C. K. Prahalad y Gary Hamel[1]. Puede definirse como «una combinación armonizada de múltiples recursos y habilidades que distinguen a una empresa en el mercado» y, por tanto, son la base de la competitividad de las empresas[2].

Por ejemplo, las competencias básicas de una empresa pueden incluir la mecánica de precisión, la óptica fina y la microelectrónica. Éstas le ayudan a fabricar cámaras, pero también pueden ser útiles para fabricar otros productos que requieren estas competencias[1].

En un artículo de 1990 titulado «The Core Competence of the Corporation», C. K. Prahalad y Gary Hamel ilustran que las competencias básicas conducen al desarrollo de productos básicos, que a su vez pueden utilizarse para fabricar muchos otros productos para los usuarios finales. Las competencias básicas se desarrollan mediante un proceso de mejoras continuas a lo largo del tiempo, en lugar de un único gran cambio. Para tener éxito en un mercado global emergente, es más importante y necesario crear competencias básicas que realizar una integración vertical. Por ejemplo, NEC utilizó su cartera de competencias básicas para dominar el mercado de los semiconductores, las telecomunicaciones y la electrónica de consumo.