Contrato de dep贸sito

El Contrato de depósito se da cuando una persona se obliga a guardar y a restituir una cosa que le es ajena, y lo hace en forma de depósito. Es decir, una persona (depositante) le entregará a otra (depositario) una cosa durante un tiempo determinado, y esta deberá guardarlo y restituirla en el plazo establecido o bien, cuando el depositante así lo requiera. Este contrato de depósito está regulado en el Art. 1.785, dentro del Tomo XXII Vol 1. del Código Civil Español. Allí mismo además de regularse este de manera general, se regula la obligación y deber de cuidar el objeto bajo custodia y los diferentes tipos de contratos de depósitos: civiles y mercantiles.

 

¿Cuáles son las obligaciones del depositante?

Pagar la retribución pactada por la custodia (en caso que el contrato de depósito se hubiese pactado oneroso).
Indemnizar al depositario en caso de perjuicios ocasionados por la cosa en depósito.
Rembolsar al depositario los gastos de conservación, si correspondiese.

¿Cuáles son las obligaciones del depositario? 

Guardar, custodiar y conservar la cosa evitando que se estropee o pierda su finalidad por mal cuidado (sin contar los desgastes propios del paso del tiempo).
Recoger, custodiar y conservar sus frutos y accesiones en caso que correspondiese.

¿Qué diferencia hay entre un contrato de depósito civil y uno mercantil?

Antes que nada, debes tener en cuenta que si bien la finalidad del contrato de depósito es la misma en ambos caso, cada tipo de contrato está regulada en su código, uno en el Código Civil y otro en el Código Mercantil. Ahora bien, ¿Cuáles son las principales diferencias entre ellas? la verdad es que es muy sencillo, como regla general siempre se toman los contratos de depósitos como civiles, pero, serán considerados mercantiles cuando:
Quien deposite el objeto sea comerciante.
El objeto o cosa a depositar sea objeto de comercio.
El depósito constituya una operación mercantil.

Otra diferencia fundamental, es que en los contratos de depósitos civiles, se presumen gratuitos, es decir, que quien tiene la guardia y custodia de la cosa, lo hace de manera gratuita, sin recibir retribución a cambio, pero, los contratos de depósitos mercantiles son de carácter oneroso, por lo que el depositario recibe una compensación por esa custodia del objeto por tiempo determinado. Igualmente, el código civil hace una excepción y establece que en caso de que las partes así lo quieran, pueden pactar una retribución por parte del depositante al depositario por su obligación de cuidado de la cosa.

Es decir, sea un contrato de depósito civil o mercantil, la obligación del depositario siempre es la misma: la guardia y custodia de la cosa objeto del contrato. Pudiendo este ser oneroso o gratuito según arreglo de las partes.

Contrato de depósito

¿Qué diferencia hay entre el contrato de depósito voluntario y el judicial?

Tanto el contrato de deposito voluntario como el judicial tienen el mismo fin y se rigen por las mismas normativas generales, pero se diferencian principalmente en que el primero, como su nombre lo indica, es voluntario, las partes deciden celebrar este contrato por animus propio, en cambio el segundo, se realiza mediante una orden expresa judicial, donde un tercero ajeno al pleito debe guardar esa cosa, la cual es el objeto principal en discordia o bien, un medio de prueba que no debe estropearse ni perderse, y como forma de asegurar eso, se deposita judicialmente a un tercero imparcial.

¿Cuándo se extingue el contrato de depósito?

La ley establece que el contrato de depósito se extingue:
Cuando se llega a la fecha del plazo pactado.
Cuando el depositante pide la restitución del mismo (así sea antes de la fecha establecida en el contrato).

Esperamos que os haya sido de ayuda el post y ya sabéis que tenéis ayuda en cualquier tipo de trámite en nuestra sección.

Hasta pronto