Contrato de obra código civil

El contrato de obra código civil está regulado entre los artículos 1.544 y 1.595 del digesto civil Español. Además, desde el año 1999 tenemos una “Ley de Ordenación de la Edificación“.

Los sujetos del contrato de obra son dos: el comitente, que es quien contrata a alguien para la realización de una obra y a cambio pagará un precio justo y determinado. Y luego está el contratista que es quien se obliga a realizar esa obra en el plazo y de la manera que se ha pactado, y es quien recibirá el pago.

El contrato de obra es un contrato oneroso porque hay una retribución por el trabajo realizado, y a su vez es de forma libre, porque son las partes quienes establecen la forma, modos, plazos y forma de pago del mismo.

¿Cuáles son los objetos del contrato de obra código civil?

Todos los contratos de obras deben tener determinados la obra y su precio, en caso que esto no sea así o estén indeterminados no surtirá los efectos legales para los que está previsto.

¿Cuáles pueden ser objetos de contratos de obra?

Anteriormente se establecía que solo podían ser objetos del contrato de obra solo las construcciones, actualmente no es así, también pueden ser considerados objetos la reparación, rehabilitación o mantenimiento de edificios.

Sea cual sea el objeto del contrato de obra, para que sea legal debe ser si o si: posible, lícito y determinado (o determinable).

¿Se puede establecer cualquier precio?

La respuesta a esto es no, se dice que el precio por la obra a realizar debe ser justo y cierto, es decir, tiene que estar determinado, fijado de antemano y debe ser pago en la forma (deposito en cuenta, metálico, cheque) y plazo establecidos por las partes.

Si bien se dice que el precio debe ser justo, el Código Civil Español no regula este apartado en profundidad, dejándole esto a las partes según quieran disponer a su favor.

¿Qué pasa si quien contrata quiere cambiar la obra?

En este caso, las partes pueden llegar a un acuerdo para modificar lo ya establecido, pero el contratista, es decir, quien realiza esa obra, tiene el derecho y la facultad de estudiar estas modificaciones para ver si son posibles y además, modificar el precio inicialmente estipulado en caso de que sea necesario.

Responsabilidad por vicios y defectos

El contratista siempre debe tener en cuenta y notificar de los posibles vicios o defectos que pueda llegar a tener la obra según su naturaleza y uso. Pero… ¿Qué tipos de vicios hay?
– Vicios estructurales: son los más graves, porque como su nombre lo indican, afectan a la estructura de la obra, pudiendo comprometer su estabilidad y funcionalidad.
– Vicios constructivos: si bien estos no comprometen la integridad de la obra, si son originados por deficiencias graves en la construcción de la obra.
– Vicios de acabados: refieren a los elementos propios del acabado, los cuales son de fácil detección porque son visibles y externos.

¿Cuál es el plazo de garantía de cada uno de ellos?

Cada vicio tiene un plazo diferente de garantía en el cual deben manifestarse o producirse esos daños para que puedan ser saneados:
– Vicios estructurales: 10 años.
Vicios constructivos: 3 años.
Vicios de acabado: 1 año.

¿Cuáles son las causas de extinción del contrato de obra código civil?

El Código Civil Español establece 3 causas de extinción del contrato de obra:

  • 1. Desistimiento unilateral del comitente: el contratista puede desistir del contrato de obra por su propia voluntad sin tener que dar motivo o justificar su decisión, aunque ya se haya empezado a realizar la obra pactada, pero, como consecuencia de esto, deberá indemnizar al contratista pagando todos los gastos que este ha tenido como trabajo, materiales y utilidades que podría obtener de ella.
  • 2. La muerte del contratista: si este fallece, se extingue de manera automática el contrato de obra y la obligación del mismo. Esto es así porque es un contrato de carácter personalísimo, y por ello, no puede ser transmisible a los herederos del contratista. En caso que la obra ya hubiese sido empezada por el contratista, el comitente deberá pagar ese proporcional de obra ya finalizado a sus herederos en compensación a ese porcentaje de trabajo realizado.
  • 3. La imposibilidad sobrevenida en la ejecución: esto se da cuando hay una causa ajena a la voluntad de las partes que hace que sea imposible la continuidad de la obra. Este tipo de causas son fortuitas o de la naturaleza, por lo que van más allá de lo que las partes quieran. Porque la obra no será viable o puede haber peligro de derrumbe.

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