Costos en una empresa

Ejemplos de costes de explotación

Los costes de explotación están relacionados con el mantenimiento y la administración de una empresa en el día a día. Los costes de explotación incluyen los costes directos de las mercancías vendidas (COGS) y otros gastos de explotación -a menudo denominados gastos de venta, generales y administrativos (SG&A)- que incluyen el alquiler, las nóminas y otros gastos generales, así como las materias primas y los gastos de mantenimiento. Los costes de explotación excluyen los gastos no operativos relacionados con la financiación, como los intereses, las inversiones o la conversión de divisas.

Las empresas tienen que hacer un seguimiento de los costes de explotación y de los costes asociados a las actividades no operativas, como los gastos de intereses de un préstamo. Ambos costes se contabilizan de forma diferente en los libros de una empresa, lo que permite a los analistas determinar cómo se asocian los costes con las actividades que generan ingresos y si la empresa puede funcionar de forma más eficiente.

En general, la dirección de una empresa tratará de maximizar los beneficios de la misma. Dado que los beneficios vienen determinados tanto por los ingresos que obtiene la empresa como por la cantidad que gasta para funcionar, los beneficios pueden aumentar tanto si se incrementan los ingresos como si se reducen los costes de explotación. Dado que la reducción de costes suele parecer una forma más fácil y accesible de aumentar los beneficios, los directivos se apresurarán a elegir este método.

Estructura de costes de un producto

Como todos sabemos, en la vida hay muchos costes para mantener y prolongar la vida de una persona, y esto no es diferente para cualquier empresa. Los costes de la empresa se controlan y presupuestan cuidadosamente, pero ¿cómo se hace? ¿Cómo se clasifican? ¿Cómo sabe una empresa cómo asignar el dinero a los distintos departamentos? ¿Se aplica también a las organizaciones benéficas?

Como todos hemos aprendido en la vida, para destacar en cualquier cosa hay que invertir primero. Esto puede ser de muchas formas diferentes, como tiempo y esfuerzo, gastos, formación, etc. En todas las empresas, tanto del sector público como del privado, hay que hacer frente a los gastos o a lo que llamamos «facturas».

Estos gastos son analizados por personal cualificado y separados en diferentes categorías y subcategorías. Estas categorías difieren de una empresa a otra y también pueden depender del tipo de empresa y de la finalidad del gasto.

Las empresas suelen comprobar todos los gastos a final de mes e introducen todos los gastos en sus respectivas categorías en su sistema contable. Aunque puede variar según la empresa, suele haber dos categorías principales en las que se contabilizan los gastos: gastos generales y gastos de explotación.

Fórmula de los costes de explotación

Como todos sabemos, en la vida hay muchos costes para mantener y prolongar la vida de una persona, y esto no es diferente para cualquier empresa. Los costes de la empresa se controlan y presupuestan cuidadosamente, pero ¿cómo se hace? ¿Cómo se clasifican? ¿Cómo sabe una empresa cómo asignar el dinero a los distintos departamentos? ¿Se aplica también a las organizaciones benéficas?

Como todos hemos aprendido en la vida, para destacar en cualquier cosa hay que invertir primero. Esto puede ser de muchas formas diferentes, como tiempo y esfuerzo, gastos, formación, etc. En todas las empresas, tanto del sector público como del privado, hay que hacer frente a los gastos o a lo que llamamos «facturas».

Estos gastos son analizados por personal cualificado y separados en diferentes categorías y subcategorías. Estas categorías difieren de una empresa a otra y también pueden depender del tipo de empresa y de la finalidad del gasto.

Las empresas suelen comprobar todos los gastos a final de mes e introducen todos los gastos en sus respectivas categorías en su sistema contable. Aunque puede variar según la empresa, suele haber dos categorías principales en las que se contabilizan los gastos: gastos generales y gastos de explotación.

Lista de gastos de explotación pdf

Los gastos de explotación están relacionados con el mantenimiento y la administración de una empresa en el día a día. Los costes de explotación incluyen los costes directos de las mercancías vendidas (COGS) y otros gastos de explotación -a menudo denominados gastos de venta, generales y administrativos (SG&A)- que incluyen el alquiler, las nóminas y otros gastos generales, así como las materias primas y los gastos de mantenimiento. Los costes de explotación excluyen los gastos no operativos relacionados con la financiación, como los intereses, las inversiones o la conversión de divisas.

Las empresas tienen que hacer un seguimiento de los costes de explotación y de los costes asociados a las actividades no operativas, como los gastos de intereses de un préstamo. Ambos costes se contabilizan de forma diferente en los libros de una empresa, lo que permite a los analistas determinar cómo se asocian los costes con las actividades que generan ingresos y si la empresa puede funcionar de forma más eficiente.

En general, la dirección de una empresa tratará de maximizar los beneficios de la misma. Dado que los beneficios vienen determinados tanto por los ingresos que obtiene la empresa como por la cantidad que gasta para funcionar, los beneficios pueden aumentar tanto si se incrementan los ingresos como si se reducen los costes de explotación. Dado que la reducción de costes suele parecer una forma más fácil y accesible de aumentar los beneficios, los directivos se apresurarán a elegir este método.