Dinamicas de empoderamiento individual

el vídeo de la dinámica del empoderamiento

Utilizando un marco de cultura organizativa, este estudio de caso examina las condiciones previas críticas necesarias para la potenciación de los empleados y destaca cómo las múltiples culturas de una burocracia pública influyeron de forma diferente en su aplicación. SERVE, una gran organización de servicios humanos, puso en marcha un programa de empoderamiento de los empleados que entraba en contradicción y, por tanto, chocaba con muchos elementos de su cultura organizativa general. A pesar de las mejores intenciones de los líderes de la organización, del apoyo de la alta dirección y de las oportunidades para la toma de decisiones participativa, la organización no pudo fomentar las condiciones previas críticas necesarias para el empoderamiento de los empleados. Los líderes tenían dificultades para ampliar el poder de los empleados y promover la inclusión de los miembros. Al mismo tiempo, la mayoría de los empleados rechazaban estas nuevas oportunidades de control y desconfiaban de las intenciones del líder. Sin embargo, a pesar del rechazo generalizado de estas iniciativas de empoderamiento, la mayoría de los empleados describieron su vida laboral como empoderadora. Se examina el papel que desempeñó la subcultura local en el fomento de la capacitación de los empleados. Se discute cómo un esfuerzo de empoderamiento localizado (frente al de todo el sistema) puede ser un enfoque más apropiado y factible para las burocracias públicas que buscan iniciar un mayor empoderamiento del personal. Se presta especial atención a la interacción entre los individuos y sus entornos, y cómo esta interacción afecta al proceso de capacitación.

triángulo dramático desafiante

Cuando oímos hablar del empoderamiento de las mujeres, asentimos reflexivamente con la cabeza. Sí, es lo que necesitamos para un futuro pacífico y próspero en todas las partes del mundo. Sí, es necesario para conseguir unas relaciones sociales globales igualitarias y equitativas. Pero, ¿qué implica realmente el «empoderamiento»? ¿Qué significa estar «empoderado» y quién se beneficia de ello? El concepto de empoderamiento de las mujeres se ha convertido en algo tan omnipresente en el discurso público, tan arraigado y de sentido común en su asociación con algo «bueno» y «necesario» para todas las mujeres, que apenas nos detenemos a pensar en lo que realmente queremos decir cuando pedimos el empoderamiento de las mujeres.

A continuación, situaré el concepto de empoderamiento dentro de su contexto histórico y mostraré cómo el «poder» como elemento central del empoderamiento -tanto en sentido literal como figurado- adopta diferentes formas y funciones dependiendo de la forma en que se conciba el término y de quién lo ejerza. Sostengo que la transformación del término «empoderamiento» pone de manifiesto la conexión entre la relación poder-saber incrustada en el contexto contemporáneo de la gubernamentalidad neoliberal. Comenzaré mi análisis esbozando la trayectoria del término empoderamiento. ¿Dónde se originó y cómo ha sido cooptado el significado del término por un discurso de desarrollo centrado en la economía? Continuaré delineando cómo la deconstrucción del significado contemporáneo de «empoderamiento» ilumina las disputas y controversias dentro del propio feminismo. El desarrollo del término deja al descubierto las diferencias y jerarquías estructurales entre una forma de feminismo «dominante» que ha evolucionado a raíz del feminismo (blanco) de la segunda ola estadounidense, y un feminismo que es más consciente de las múltiples formas de opresión que se entrecruzan a través de subjetividades diversas y marginadas como la raza, la clase, la discapacidad o la identidad de género. Concluiré esbozando cómo se puede recuperar el concepto de empoderamiento haciendo hincapié en la acción colectiva y en una (re)politización, en lugar de destacar la primacía del sujeto individual y perpetuar una narrativa de se

el poder de las hojas de trabajo ted

Los gritos de «¡Poder negro!», «¡Poder estudiantil!» y «¡Poder para el pueblo!» resonaron en la década de 1960 y más allá. La idea del poder era fundamental para esos movimientos sociales. El trabajo de esos grupos condujo a cambios en los derechos civiles, los derechos de los homosexuales y los derechos de las mujeres. Por ejemplo, el Movimiento Femenino planteó importantes cuestiones sobre la relativa falta de poder de las mujeres en las relaciones personales y su falta de oportunidades en el lugar de trabajo y en la sociedad en general. Las condiciones opresivas apoyadas por leyes y políticas impulsadas por los hombres en la sociedad en general afectaron a las mujeres a nivel individual, organizativo, comunitario y social.

Muchas de las que participaron en estos movimientos de cambio social experimentaron un mayor empoderamiento, lo que significa obtener una mayor influencia y control sobre asuntos importantes de la vida y el entorno de cada una. Junto con las visiones de esperanza y posibilidad, el empoderamiento ayudó a impulsar los movimientos para el cambio social positivo para los afroamericanos, los estudiantes, las mujeres, los latinos, las personas LGBT, las personas con discapacidades, los asiático-americanos, los presos y las personas con enfermedades mentales, entre muchos otros grupos.

la hoja de trabajo de la dinámica de empoderamiento

Nuestros resultados permiten, en primer lugar, arrojar luz sobre las motivaciones de los pacientes que participan en el proceso de empoderamiento. Los primeros mensajes que envían constituyen su entrada oficial en este proceso. Al convertirse en miembros del foro, los pacientes se unen a un colectivo que ha construido una base de conocimiento colaborativo [57] a través de miles de conversaciones. En la mayoría de los casos, los nuevos miembros del foro resumen su situación y su trayectoria de tratamiento en su primer mensaje: «Tengo un quiste/nódulo en el lóbulo izquierdo de mi tiroides» (miembro 6), «…hiperplasia, adenomas o nódulos, ¿cuál es la diferencia?» (miembro 10), «Acabo de recibir mis resultados y estoy desconcertado» (miembro 13). Estos textos terminan con una pregunta crucial sobre la salud de los miembros. Estas solicitudes de información se responden rápidamente, normalmente en menos de 3 horas. A continuación, los afiliados se inician en su nueva ocupación de pacientes. Este aprendizaje comienza con un diálogo educativo con el moderador y luego con otros miembros del foro. Éstos participan en el desarrollo de las habilidades y los conocimientos de los recién llegados, lo que conduce a un empoderamiento psicológico, que se concreta en un sentimiento de autonomía, autoconciencia, autodeterminación y autoeficacia [27].