Factor de riesgo en el trabajo

violencia en el lugar de trabajo

Hay una serie de factores que pueden aumentar el riesgo de que un trabajador sufra una agresión en el lugar de trabajo, y que se han descrito en investigaciones anteriores [Collins y Cox 1987; Davis 1987; Davis et al. 1987; Kraus 1987; Lynch 1987; NIOSH 1993; Castillo y Jenkins 1994]. Estos factores incluyen los siguientes:

Las políticas de manejo de efectivo comúnmente aplicadas en los establecimientos minoristas incluyen procedimientos tales como el uso de cajas fuertes cerradas con llave, el transporte de pequeñas cantidades de dinero en efectivo y la colocación de carteles y avisos de que se dispone de un efectivo limitado. También puede ser útil explorar la viabilidad de las transacciones sin efectivo en los taxis y en los establecimientos minoristas mediante el uso de máquinas que admiten tarjetas de cuentas automáticas o tarjetas de débito. Estos enfoques podrían utilizarse en cualquier entorno en el que actualmente se intercambie dinero en efectivo entre trabajadores y clientes.

Se ha propuesto separar físicamente a los trabajadores de los clientes y del público en general mediante el uso de barreras o recintos resistentes a las balas para los establecimientos minoristas como gasolineras y tiendas de conveniencia, departamentos de urgencias de hospitales y áreas de reclamaciones de agencias de servicios sociales. La altura y la profundidad de los mostradores (con o sin barreras antibalas) también son consideraciones importantes para proteger a los trabajadores, ya que introducen una distancia física entre los trabajadores y los posibles atacantes. No obstante, hay que tener en cuenta la facilidad para seguir desarrollando la actividad comercial; un dispositivo de seguridad que aumente la frustración de los trabajadores o de los clientes o pacientes puede ser contraproducente.

electricidad

Los factores de riesgo ergonómicos son los aspectos de un trabajo o tarea que imponen un estrés biomecánico al trabajador. Los factores de riesgo ergonómicos son los elementos sinérgicos de los riesgos de TME. En la sección de efectos sobre la salud de este preámbulo (sección V), la OSHA analiza el amplio conjunto de pruebas que apoyan la conclusión de que la exposición a factores de riesgo ergonómicos en el lugar de trabajo puede causar o contribuir al riesgo de desarrollar un TME. Esta evidencia, que incluye miles de estudios epidemiológicos, estudios de laboratorio y extensas revisiones de la evidencia científica existente por parte del NIOSH y la Academia Nacional de Ciencias, muestra que los siguientes factores de riesgo ergonómicos son los más probables de causar o contribuir a un TME:

De estos factores de riesgo, la evidencia en el capítulo de Efectos sobre la Salud muestra que la fuerza (esfuerzos enérgicos), la repetición y las posturas incómodas, especialmente cuando ocurren en niveles altos o en combinación, son los más frecuentemente asociados con la aparición de TME. La exposición a un factor de riesgo ergonómico puede ser suficiente para causar o contribuir a un TME cubierto. Por ejemplo, una tarea laboral puede requerir un esfuerzo físico tan grande que, aunque la tarea no implique factores de riesgo adicionales como posturas incómodas o repeticiones, es probable que se produzca un TME. Por ejemplo, el uso de la mano o la rodilla como martillo (manejando una punzonadora o utilizando la rodilla para estirar una alfombra durante la instalación) puede exponer por sí solo al empleado a un grado de esfuerzo físico tal que le suponga un riesgo significativo de sufrir daños.

factores humanos y ergonomía

De vez en cuando, una historia de seguridad en el lugar de trabajo aparece en las noticias debido a condiciones peligrosas que han creado un escenario trágico. En los últimos años hemos asistido a accidentes mineros en todo el mundo, a explosiones que han derribado plataformas petrolíferas y pequeñas ciudades, y a terribles choques provocados por conductores de tren con exceso de trabajo que se salen de los carriles.

Los empleados acuden al trabajo cuando están enfermos porque no tienen tiempo libre disponible o no quieren utilizar esas horas por enfermedad. Todas las empresas, independientemente de su sector, pueden ser víctimas de este problema de seguridad.

Los accidentes que se producen durante los desplazamientos o mientras se conducen los vehículos de trabajo son una de las principales causas de mortalidad. Los empleados cansados y distraídos por dispositivos móviles personales o proporcionados por el trabajo son una combinación especialmente mortal.

La violencia en el lugar de trabajo no sólo incluye los conflictos con los empleados, sino también la actividad violenta desde el exterior. El robo a mano armada es una amenaza muy real para los empleados de tiendas de conveniencia, establecimientos de comida rápida, farmacias, bancos y otros objetivos fáciles.

riesgo físico

Las actividades básicas de oficina consisten en sentarse frente a un ordenador y manejarlo mediante la escritura o el movimiento del ratón. Sin embargo, por muy inofensivas que parezcan estas actividades, sientan las bases para lesiones que pueden desarrollarse con el tiempo. Si bien estas actividades no son especialmente peligrosas para un trabajador que las realiza sólo ocasionalmente, la situación se vuelve más crítica cuando se realizan largos periodos cada día de trabajo. Es muy importante saber que las lesiones musculoesqueléticas (LME) y, en concreto, las lesiones por movimientos repetitivos (LRM) rara vez se originan a partir de un acontecimiento o un factor concreto. Por regla general, se desarrollan a lo largo del tiempo a partir de una serie de factores. Los factores relacionados con el trabajo que presentan el mayor riesgo de sufrir LME son los siguientes

Dado que el cuerpo humano fue diseñado para moverse, no puede tolerar la inmovilidad durante mucho tiempo. El mero hecho de estar sentado en un escritorio durante mucho tiempo puede ser insalubre y perjudicial para el sistema musculoesquelético. Mantener la parte superior del cuerpo inmóvil en posición vertical requiere un gran esfuerzo muscular y contribuye a lo que se denomina carga estática. Tanto el hecho de mantener la cabeza a una distancia óptima de la pantalla y del soporte de documentos como el de mantener los brazos en la posición adecuada para teclear aumentan la carga estática de toda la parte superior del cuerpo, y del cuello y los hombros en particular. La reducción del riego sanguíneo que se produce no sólo acelera la fatiga, sino que también deja al sistema musculoesquelético susceptible de sufrir RMI.