Lo que no se comunica no existe

La vida sin comunicación ppt

En la preparación de mi curso de otoño Comunicación para profesionales, he estado pensando cada vez más en los diferentes tipos de comunicación. En años anteriores, he descrito cuatro tipos de comunicación, pero creo que en realidad hay cinco tipos de comunicación: verbal, no verbal, escrita, auditiva y visual.

Lo que hacemos mientras hablamos suele decir más que las propias palabras. La comunicación no verbal incluye las expresiones faciales, la postura, el contacto visual, los movimientos de las manos y el tacto. Por ejemplo, si estás manteniendo una conversación con tu jefe sobre tu idea de ahorro, es importante que prestes atención tanto a sus palabras como a su comunicación no verbal. Puede que tu jefe esté de acuerdo con tu idea verbalmente, pero sus señales no verbales: evitar el contacto visual, suspirar, tener la cara fruncida, etc. indican algo diferente.

El acto de escuchar no suele figurar en la lista de tipos de comunicación. Sin embargo, la escucha activa es quizá uno de los tipos de comunicación más importantes, porque si no podemos escuchar a la persona que tenemos enfrente, no podemos relacionarnos con ella de forma eficaz. Piensa en una negociación: parte del proceso consiste en evaluar lo que quiere y necesita la oposición. Si no se escucha, es imposible evaluarlo, lo que dificulta la consecución de un resultado ganador.

¿podemos vivir sin comunicación?

Aunque la mayoría de las hipótesis evolutivas sobre el lenguaje lo ven como un sistema de comunicación con consecuencias en el cerebro preparado para el lenguaje, hay grandes dificultades para esa visión. En primer lugar, el lenguaje tiene una combinación de características básicas -semanticidad, infinidad discreta y disociación- que lo hacen único entre los sistemas de comunicación y que plantean profundos problemas a la opinión de que evolucionó para la comunicación. En segundo lugar, los modelos existentes de sistemas de comunicación -el modelo de código de la comunicación (Millikan, 2005) y el modelo ostensivo de la comunicación (Scott-Phillips, 2015)- no pueden dar cuenta de la evolución del lenguaje. Propongo un punto de vista alternativo, según el cual el lenguaje evolucionó primero como una herramienta cognitiva, siguiendo la hipótesis del lenguaje del pensamiento de Fodor (1975, 2008), y luego fue exaptado (externalizado) para la comunicación. Desde este punto de vista, un cerebro preparado para el lenguaje es un cerebro profundamente reorganizado en términos de conectividad, lo que permite que surja el sistema conceptual humano, desencadenando la aparición de la sintaxis. El lenguaje, tal y como se utiliza en la comunicación, heredó su combinación básica de características del Lenguaje del Pensamiento.

¿existe el entendimiento sin comunicación?

Seguro que todos lo hemos pensado alguna vez. ¿Qué pasaría si el mundo perdiera la forma de comunicarse tanto escrita como verbalmente? Quedándonos sólo con nuestra comunicación no verbal. ¿Podría sobrevivir el mundo?

La comunicación no verbal ha existido durante mucho más tiempo que la comunicación escrita y verbal, por lo que no debería ser difícil imaginar cómo sería el mundo sin ninguna otra forma de comunicación verbal. Sin embargo, al hacer esa pregunta o incluso al pensarla yo mismo, la respuesta es extremadamente difícil de encontrar. ¿Cómo sería la vida?

Hablar, y sobre todo escribir, son formas fáciles de mentir. Todo lo que uno tiene que hacer es cambiar algunas palabras aquí y allá, asegurarse de que la mentira tiene sentido y sigue teniendo sentido cuanto más se diga.

Por desgracia, incluso para los mentirosos actuales, es el lenguaje corporal el que delata la mentira. Incluso los mentirosos más hábiles tendrán pistas ocasionales de su lenguaje corporal. El lenguaje corporal, o la comunicación no verbal, habla de la forma en que se quiere hablar.

Por qué se producen fallos de comunicación y malentendidos

La transmisión del mensaje del emisor al receptor puede verse afectada por una enorme variedad de cosas. Entre ellas, nuestras emociones, la situación cultural, el medio utilizado para comunicarnos e incluso nuestra ubicación. Esta complejidad es la razón por la que los empleadores de todo el mundo consideran tan deseables las buenas habilidades de comunicación: una comunicación precisa, eficaz y sin ambigüedades es, en realidad, extremadamente difícil.

Como aclara esta definición, la comunicación es algo más que la simple transmisión de información. El término requiere un elemento de éxito en la transmisión o difusión de un mensaje, ya sea información, ideas o emociones.

Por supuesto, puede haber más de un receptor, y la complejidad de la comunicación significa que cada uno puede recibir un mensaje ligeramente diferente. Dos personas pueden leer cosas muy diferentes en la elección de las palabras y/o el lenguaje corporal. También es posible que ninguno de los dos tenga la misma comprensión que el emisor.

En la comunicación cara a cara, los papeles del emisor y del receptor no son distintos. Los dos papeles van de un lado a otro entre las dos personas que hablan. Ambas partes se comunican entre sí, aunque sea de forma muy sutil, como el contacto visual (o la falta de él) y el lenguaje corporal en general. En la comunicación escrita, sin embargo, el emisor y el receptor son más distintos.