Mi jefe no me habla

mi jefe me excluye de las reuniones

Puede ser muy difícil tratar con un jefe que te excluye. Puede excluirte de reuniones cruciales, dejar de responder o desviar tus preguntas, despreciar tus aportaciones e ignorar tus necesidades de recursos u otros apoyos. He aquí cuatro enfoques que puedes utilizar para intentar un acercamiento, mantener la satisfacción con tu trabajo (si no con tu jefe) y hacer que tu carrera siga avanzando. En primer lugar, verifique sus suposiciones. Asegúrate de que tu jefe te trata de forma diferente a como trata a todo el mundo. Intenta reparar la relación.  Si te das cuenta de que tu relación no es tan confiada o cordial como lo había sido, busca la manera de volver a tener su gracia. Puede ser importante mostrar a tu jefe que le valoras a él y a su liderazgo, y que quieres arreglar las cosas. Si la relación no puede repararse, no gastes toda tu energía en esa relación.  En su lugar, concéntrese en lo que usted aporta a la organización. Sé creativo y busca oportunidades para crear nuevas alianzas con otros colegas para lograr más de lo que podrías por tu cuenta sin el apoyo de tu jefe. Intenta encontrar otras oportunidades para construir un apoyo indirecto en tu organización.

por qué mi jefe me evita

Hablar con tu jefe puede ser difícil, especialmente cuando se trata de temas delicados como las primas o el abandono del trabajo. En última instancia, tu carrera está en manos de tu jefe, y debes asegurarte de que puedes establecer una relación estable con él, sin dejar de ser fiel a tus valores y opiniones.

Decirle a tu jefe lo que realmente piensas puede ser un terreno resbaladizo, dependiendo de su disposición (y su ego). Si no estás de acuerdo, puedes acabar en la cola del paro. Pero ser un hombre o una mujer que dice «sí» y apoyar ciegamente todas sus ideas probablemente tampoco hará mucho por tu carrera.

Tu jefe probablemente esté ocupado y no tenga tiempo para sentarse y escucharte, dándoles toneladas de información de fondo que es irrelevante para lo que estás pidiendo. Tanto si sólo le estás avisando como si le pides que apruebe algo, expón claramente qué es lo que esperas para que pueda decidir el resultado en el momento oportuno.

Las preferencias de comunicación de cada uno son diferentes; algunos jefes tienen la puerta abierta y no les importa que les interrumpan para una charla rápida. Otros prefieren que se les avise mediante un chat de mensajería instantánea o una invitación en el calendario. El tiempo también es clave; presta atención para encontrar un momento en el que tu jefe esté menos estresado para que puedas ponerte en contacto con él en ese momento. Si tienes en cuenta todo esto, sabrás cuál es el mejor momento para hablar con tu jefe.

mi jefe ha cambiado hacia mí

Estar en una situación en la que tu jefe te ignora o te falta el respeto no es divertido y, con el tiempo, puede afectar negativamente a tu autoestima, tu bienestar mental y tu trabajo.  Entonces, ¿qué hacer si sientes que tu jefe te evita y deja de lado tus ideas, especialmente si el cambio es repentino?

Imagínate esto: Estás en la reunión semanal de brainstorming con tu equipo. Cada vez que compartes una idea, tu jefe la deja de lado o asiente superficialmente con la cabeza y sigue adelante sin ninguna reacción real. O lo que es peor, compartes un concepto, tu jefe lo ignora y, minutos después, tu colega comparte la misma idea y tu jefe le felicita por su gran sugerencia. Abandonas la sala sintiéndote abandonado y sin respeto.

Estar en esta situación no es divertido y, con el tiempo, puede afectar negativamente a tu autoestima, a tu bienestar mental y a tu trabajo. En su libro sobre el ostracismo en el lugar de trabajo -situación en la que te excluyen, despiden, marginan o ignoran-, los autores Cong Liu y Jie Ma señalan lo común que es esta situación, ya que la mayoría de los empleados la experimentan en algún momento de su carrera. Al examinar la gran cantidad de investigaciones sobre el tema, descubrieron que el ostracismo en el lugar de trabajo puede provocar ira, depresión, ansiedad y agotamiento emocional entre quienes lo sufren.

el jefe no comparte información

Lo mejor para tu situación dependerá de cosas como el problema, la gravedad del mismo, la forma en que tu empleador haya tratado quejas similares anteriormente y el éxito que creas que pueda tener una medida concreta.

Reúne todo lo relacionado con tu queja, como la fecha y la hora del incidente, las conversaciones que hayas tenido desde entonces y los correos electrónicos o cartas que puedas encontrar relacionados con tu problema.

Puedes preguntar si alguien puede ir a la reunión contigo si no te sientes capaz de ir solo. Puede ser un amigo, un colega o tu representante sindical. Sin embargo, tu empleador no tiene por qué estar de acuerdo.

Dile lo que crees que debería pasar y muéstrale las pruebas que tengas para apoyar tu posición. Por ejemplo, si no te han pagado las vacaciones, muéstrales lo que dice tu contrato al respecto y tus nóminas.

Toma nota de lo que se dijo en la reunión, sobre todo de cualquier medida que tu empleador se comprometa a tomar. Si te acompaña alguien en la reunión, puede tomar notas por ti. Si tu empleador se compromete a hacer algo, asegúrate de que fija una fecha para hacerlo, de modo que puedas perseguirlo si es necesario.