Modelo just in time

Gestión de inventarios justo a tiempo pdf

La gestión de inventarios justo a tiempo, o JIT, es un método de gestión de inventarios en el que las mercancías se reciben de los proveedores sólo cuando se necesitan. El objetivo principal de este método es reducir los costes de mantenimiento del inventario y aumentar la rotación del mismo.

El método «justo a tiempo» requiere una cuidadosa planificación de toda la cadena de suministro y el uso de un software superior para llevar a cabo todo el proceso hasta la entrega, lo que aumenta la eficiencia y elimina el margen de error, ya que cada proceso es supervisado.  Estos son algunos de los efectos importantes de un sistema de gestión de inventario justo a tiempo:

Una estrategia «justo a tiempo» elimina la sobreproducción, que se produce cuando la oferta de un artículo en el mercado supera la demanda y conduce a una acumulación de inventarios no vendibles. Estos productos invendibles se convierten en stock muerto de inventario, lo que aumenta los residuos y consume espacio de inventario. En un sistema «justo a tiempo» sólo se pide lo que se necesita, por lo que no hay riesgo de acumular existencias inutilizables.

El almacenamiento es caro, y el exceso de inventario puede duplicar sus costes de mantenimiento. En un sistema «justo a tiempo», los costes de almacenamiento se reducen al mínimo. Dado que sólo se hace un pedido cuando el cliente lo realiza, el artículo ya se ha vendido antes de llegar a usted, por lo que no es necesario almacenar los artículos durante mucho tiempo. Las empresas que siguen el modelo de inventario justo a tiempo podrán reducir el número de artículos en sus almacenes o eliminar los almacenes por completo.

Técnica just-in-time (justo a tiempo)

La técnica justo a tiempo, también conocida como JIT, es un método de gestión de inventarios por el que la mano de obra, el material y los bienes (que se van a utilizar en la fabricación) se reponen o se programan para que lleguen exactamente cuando se necesitan en el proceso de fabricación.

El enfoque JIT tiene la capacidad, cuando se aplica adecuadamente a la organización, de mejorar la competitividad de la misma en el mercado de forma significativa al minimizar los desperdicios y mejorar la eficiencia de la producción y la calidad del producto.

El japonés Taiichi Ohno es conocido como el padre del Just In Time. Toyota se enfrentó a los crecientes retos de supervivencia mediante un enfoque de gestión totalmente centrado en las personas, los sistemas y las plantas.

Toyota se dio cuenta de que el enfoque Just In Time sólo tendría éxito si todas las personas de la empresa se comprometían y participaban en él, y si las plantas y los procesos se organizaban adecuadamente para obtener la máxima eficiencia y rendimiento, y si la calidad de los bienes producidos y los programas de producción se programaban para satisfacer exactamente las demandas.

El objetivo principal del JIT es identificar y corregir los obstáculos en el proceso de producción. Muestra los problemas ocultos del inventario. El objetivo principal del JIT es aumentar la rotación de las existencias y reducir los costes de mantenimiento y otros relacionados.

Análisis abc

El concepto se popularizó gracias a la productividad de la industria japonesa a principios de los años setenta en las plantas de fabricación de Toyota, que satisfacían las demandas de los consumidores con un mínimo de retrasos utilizando un enfoque centrado en las personas, las plantas y los sistemas.

El objetivo principal del JIT es conseguir que haya cero inventarios en toda la organización y su cadena de suministro. De este modo, se utilizan completamente las capacidades de la organización y se maximiza el rendimiento de la inversión. El sistema tuvo tanto éxito en Japón que fue copiado por muchas empresas estadounidenses, especialmente Hewlett-Packard.

No todos los artículos de un inventario tienen el mismo valor, por lo que estos artículos se dividen en tres categorías A, B y C. La clase A está formada por los artículos más valiosos, aunque estos artículos constituyen sólo el 10% de la cantidad, representan entre el 70% y el 80% del valor del consumo. La clase B se compone de artículos con una importancia moderada que representan entre el 10% y el 20% de los ingresos. Y la clase C se compone de los artículos menos valiosos que contribuyen sólo al 10% de los ingresos.

El proceso «Just in Time» no es una solución para todas las organizaciones y es esencial determinar si es el más adecuado para su organización; puede que este proceso sólo pueda aplicarse a determinadas áreas de la gestión de categorías.

Control de inventarios

El inventario justo a tiempo (JIT) y la fabricación justo a tiempo han sido palabras de moda en el mundo de la cadena de suministro desde hace algún tiempo, y bastantes empresas han adoptado este enfoque. Con la creciente competencia y la mayor presión para aumentar la rentabilidad, muchas empresas han adoptado esta estrategia para mejorar sus resultados, lo que puede ser problemático cuando las cadenas de suministro se detienen.

El JIT es una forma de gestión de inventarios que requiere trabajar estrechamente con los proveedores para que las materias primas lleguen en el momento en que está previsto que comience la producción, pero no antes. El objetivo es tener la mínima cantidad de existencias a mano para satisfacer la demanda.

La gestión de inventarios JIT garantiza que las existencias lleguen cuando se necesiten para la producción o para satisfacer la demanda de los consumidores, pero no antes. El objetivo es eliminar el desperdicio y aumentar la eficiencia de sus operaciones. Como el objetivo principal suele ser la calidad y no el precio más bajo, el JIT requiere contratos a largo plazo con proveedores de confianza.

El JIT es lo que se conoce como un proceso de gestión ajustada. En el JIT, todas las partes de cualquier sistema de producción o servicio, especialmente las personas, están interconectadas. Se informan unas a otras y dependen mutuamente para generar resultados satisfactorios. El origen de esta práctica proviene de Kaizen, un término japonés que significa «cambio a mejor». Esta filosofía empresarial, originaria de Japón, busca la mejora continua de las operaciones e implica a todos los empleados, desde los trabajadores de la cadena de montaje hasta el director general. Al igual que el JIT, el objetivo es reducir los residuos y mejorar la calidad.