Persona que se adapta a los cambios

Ejemplos de adaptación al cambio

Como desarrollador de software, utilizar el término «ágil» como característica personal puede ser engañoso debido a la superposición de significados. Pero he visto y oído que se utiliza para referirse a una persona que puede adaptarse rápidamente a los cambios en el entorno de trabajo. Sólo hay que asegurarse de que el contexto es correcto.

«El comportamiento adaptativo es un tipo de comportamiento que se utiliza para ajustarse a otro tipo de comportamiento o situación. Suele caracterizarse como un tipo de comportamiento que permite a un individuo cambiar un comportamiento no constructivo o perturbador por otro más constructivo. Estas conductas suelen ser comportamientos sociales o personales. Por ejemplo, una acción repetitiva y constante puede ser reorientada hacia algo que cree o construya algo. En otras palabras, el comportamiento puede adaptarse a otra cosa».

Significado de persona adaptable

«Adaptabilidad»: ¿podrías hacer tres trabajos diferentes en otros tantos años? ¿Podría viajar por todo el país por su cuenta, trabajando con un ordenador portátil? ¿Podría volar a Bruselas para explicar la política a nuestros socios europeos? Un «Fast Streamer» nunca sabe lo que puede aparecer en su mesa. Tiene que ser capaz de enfrentarse a lo inesperado y a lo que va más allá de su experiencia».

Los responsables de la contratación quieren que los candidatos sean capaces de demostrar que pueden adaptarse a circunstancias y entornos cambiantes y asumir nuevas ideas y conceptos. Quieren personas con la confianza personal necesaria para responder positivamente al cambio y a las nuevas formas de trabajar; personas que estén preparadas para afrontar el reto de lidiar con lo desconocido y demostrar que pueden hacer frente a lo nuevo o inesperado.

Todas estas citas están tomadas de anuncios de empleo recientes para licenciados. Como puede ver, no utilizan las palabras «adaptable» o «flexible», pero estos reclutadores buscan candidatos que tengan estas cualidades. Quieren candidatos que puedan prosperar en una cultura de cambio y mejora continua, y que sean flexibles en su forma de trabajar y pensar.

Adaptación al cambio

Es esencial recordar que la adaptabilidad no es inherente ni fija y que, al igual que un músculo que necesita estirarse y ejercitarse, la versatilidad requiere práctica. Por naturaleza, el cerebro busca patrones habituales que provocan puntos ciegos involuntarios; es necesario que todos, especialmente en tiempos de tribulación, vuelvan a entrenar su cerebro para pasar de lo esperado y cotidiano a encontrarse con lo desconocido.

Nadie es perfecto, y hay algunos rasgos negativos que debes tener en cuenta cuando trabajes en tu maleabilidad. La inflexibilidad, por ejemplo, será seguramente un obstáculo en tu camino hacia el éxito. El pensamiento en blanco y negro, la brusquedad, el descontento y, siendo realistas, cualquier resistencia al cambio puede ser catastrófico en tiempos de crisis.

En resumen: ¡SÍ, a muchos niveles! Alguien adaptable puede reunir rápidamente habilidades de liderazgo cautivadoras y tiende a ser más feliz en su vida profesional y personal. Un empleado versátil puede ser un activo para cualquier equipo, cultivando una ventaja competitiva.

Adaptarse fácilmente sinónimo

Para mantener la relevancia de una organización es necesario pensar y actuar de forma adaptativa (¿es esa una palabra?); se necesitan las personas adecuadas en los lugares adecuados, lo que sólo se consigue con la forma en que los líderes configuran sus entornos. Sin embargo, los procesos internos dentro de ese entorno son impulsados por individuos que están dispuestos y son capaces de adaptarse a las directivas de ese líder cuando se les pide.

Como entrenador de adaptabilidad, la tendencia que veo es común: una falta de voluntad para adoptar algo nuevo simplemente por toda la «novedad» que lo rodea, y esta falta de voluntad suele provenir de una serie de factores: falta de conciencia de sí mismo/situación, mala comunicación, decisiones poco claras, ego, falta de responsabilidad.

Adaptarse es crecer, cambiar, y para cambiar debes renunciar a lo que antes creías «correcto», clasificarlo como «incorrecto», y luego adoptar lo que ahora crees que es lo nuevo «correcto». Si no lo haces, te estancas. Esto es algo con lo que luchan no sólo las personas sino también las organizaciones: los hábitos que han definido su éxito en el pasado en lugar de cuestionar si esos mismos hábitos seguirán definiendo el éxito en el futuro. Lo más probable es que no lo hagan. Si lo hicieran, Blockbuster, Borders y todas las demás empresas que no se adaptaron a un «nuevo derecho» (es decir, a una nueva realidad) seguirían en activo.